Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Torrijas de leche. Receta tradicional de Semana Santa

  • 10 personas
  • Preparación fácil
  • 0,4 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 25 m
Receta de torrijas de leche

Ingredientes

  • 1 barra de pan del día anterior o una barra específica para torrijas (de venta en casi todas las pastelerías). La de esta receta tenía la escandalera de 55 cm.
  • 1 l y medio de leche entera.
  • 5 huevos medianos.
  • 1 palo de canela-rama, 1 vaina de vainilla, la cáscara de medio limón
  • 100 ml de vino de Oporto
  • 300 g de azúcar blanca y 1 cucharada de canela molida.
  • 1/2 l de aceite de oliva virgen extra suave

La receta que os presento hoy es la tradicional de la casa, hecha tal y como me enseñó mi madre cuando era peque, con tan sólo una variación: el tipo de pan. En mi casa, como en casi todas, este era un postre de reciclaje y se reutilizaba el pan de días anteriores, en Galicia se come la barra de pan gallego que es un poco más gruesa que la habitual de Madrid. Las torrijas tradicionales, he descubierto al vivir en el centro de España que se suelen hacer con otro tipo de pan, más ancho, esponjoso y grueso de lo habitual, para mí es otro punto de vista de este conocido postre.

Esta receta original, y a la vez tradicional, del dulce más típico en Semana Santa es un postre que está basado en una rebanada de pan empapada en leche, rebozada en huevo, frita en aceite de oliva virgen extra y aromatizada al gusto con almíbar o, en este caso, azúcar y canela. Es un postre muy sencillo y muy común de estas fechas que se aproximan, ya que la Semana Santa empieza la semana que viene. Las pastelerías de toda España se llenan ya de cientos de torrijas, huevos de Pascua y delicias dignas de los más larpeiros. Entre todos ellos, la torrija de leche es mi postres preferido, una tostada suave con sabor intenso a leche, dulce y con un toque perfecto de canela, no se puede pedir más.

La historia de las torrijas es bien antigua, se remontan hasta 2000 años atrás, los romanos escribían ya en su tiempo como preparar una especie de torrija con galletas de trigo, bañadas en leche, tostadas en aceite y servidas con miel. En el siglo XV al parecer eran un alimento indicado para la recuperación de parturientas, qué os parece, curioso ¿no? Un postre internacional donde los haya, los franceses las llaman “Pain perdu” (pan perdido), los ingleses, “Poor Knights of Windsor”, en América, French Toast, los suizos “Fotzelschnitten” y nuestros vecinos de Portugal, “Rabanadas”, un postre típico para ellos en Nadal. Probadlas, os gustarán. Os dejo con esta receta sencilla por si queréis probar unos bocados para chuparse los dedos y que os aseguro que después de probarlas, no sé si seremos más buenos, pero seguro que somos más felices.

Preparación de la leche infusionada

  1. El primer paso es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche. Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco que luego nos amargue el postre.
  2. En la preparación de la leche aromatizada tenemos un ingrediente que va a marcar la diferencia, también el precio pues no es barata, las vainas de vainilla. Para esta receta vamos a necesitar la vaina abierta entera, no es necesario añadir el interior, es decir las semillas, estas las podemos guardar para otro postre, mi recomendación es que las congeléis en un papel de aluminio y vayáis utilizando poco a poco dependiendo de la receta, así podéis economizar este ingrediente.
  3. Para sacarle el mayor provecho, cortamos los extremos, la parte más ancha de la vaina con un cuchillo, la rajamos de un extremo al otro, abriéndola como un libro. Raspamos el interior con la hoja de un cuchillo (lo mejor es abrirla bien con los dedos y rasparla con la mitad de la hoja del cuchillo), así sacaremos las semillas que vamos a guardar.
  4. La vaina limpia es la que vamos a añadir a la leche, además una vez aromatizada la leche, la vamos a sacar y secar, la guardaremos para otras utilizaciones, por ejemplo para aromatizar azúcar y hacer nuestro propio azúcar avainillado.
  5. Calentamos la leche a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Bajamos la temperatura y retiramos del fuego, añadimos la vaina de la vainilla, la piel del limón y por último la rama de canela. Dejamos todo en reposo durante 5 minutos, es decir, infusionando la leche. La leche debe estar tibia o fría cuando la empleemos para empapar las torrijas. Reservamos.
  6. Un truquillo para que las torrijas no salgan empalagosas es no añadirle azúcar a la leche que hemos infusionado, sino cuando preparemos el almíbar o con el azúcar y la canela que añadiremos al final. De esta manera unificamos sabores y os quedará realmente deliciosa.

Os dejo con el vídeo del programa TV de Terra de esta Semana Santa, buñuelos de bacalao y torrijas de Cuaresma.

Preparación de las torrijas:

  1. Escogemos un recipiente cómodo para ir mojando el pan elegido para las torrijas y lo llenamos con la leche infusionada y fría que tenemos reservada. Añadimos el vino de Oporto que le va a dar el puntazo a este postre y batimos con un tenedor para mezclar bien los líquidos.
  2. Batimos los huevos hasta que espumen un poco y añadimos dos cucharadas de leche infusionada, volvemos a batir y colocamos en otro plato que sea cómodo para mojar las torrijas antes de freír.
  3. Ponemos una sartén con aceite de oliva virgen extra y calentamos a fuego medio.
  4. Mientras se calienta el aceite bañamos las rebanadas de pan en la leche infusionada. Le damos la vuelta para que se impregnen bien pero que no chorreen y la pasamos por el huevo batido que ya tenemos preparado. De ahí directamente a la sartén con aceite bien caliente.
  5. Freímos las torrijas por todos dos lados hasta que estén doradas, nos ayudamos de un tenedor para ir dando la vuelta a la torrija. Retiramos a un plato con papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite.
  6. Llenamos un recipiente ancho con azúcar y canela en polvo (unas dos cucharaditas de canela en polvo por cada 100 g de azúcar) y mezclamos bien con un tenedor. Rebozamos las torrijas en esa mezcla, que se impregnen bien de azúcar y canela.
  7. Dejamos enfriar y degustamos a temperatura ambiente o frías, simplemente deliciosas.

Y recordad que las torrijas están mejor de un día para otro, como podéis ver en las fotos he dejado que sudaran, así se recubren de una capita de almibar dulce y suave que las hacen supremas. Vamos, de rechupete, no lo dudéis.

Además en Facebook he propuesto como 5 reto que elaboréis vuestras torrijas de Semana Santa, según la receta del blog. El resultado ha sido un éxito, 46 de vosotros/as habéis participado. Muchas gracias a todos/as y felicidades a Pilar Romero por ganar el sorteo, se lleva un estupendo libro de “Postres de rechupete“.

Consejos y recomendaciones:

  • Muchos cocineros/as emplean aceite de girasol para esta receta pues evitan que se formen los típicos grumos a la hora de freír. Yo recomiendo aceite de oliva virgen extra, el sabor realza la torrija y le da un punto distinto, además de que queda una fritura perfeta.
  • La leche debe estar a temperatura ambiente, pues si está caliente cuando impregnemos el pan con la leche puede que nos quedemos con medio trozo de pan en la mano. Es quizás el punto más importante de esta receta, dejad que la leche entibie antes de bañar las rebanadas de pan, sino el fracaso está asegurado.
  • El método de preparación depende del tipo de pan utilizado y la región. Las podéis encontrar bañadas en leche aromatizada como en esta receta, pues es típico del centro de España, pero con vino (con moscatel u otro tipo de vino dulce) al estilo andaluz están de lujo y las que preparan los donostiarras, con crema pastelera, os aseguro que están de rechupete, de esta última forma fue como preparé los canutillos de torrija con crema, una verdadera pasada.
  • Otra opción de presentación es pasar la torrija por un poco de azúcar glass o bien hacer un pequeño almibar con miel y agua o bien azúcar y agua, un caramelo ligero donde pasaremos la torrija vuelta y vuelta. Y luego directamente al plato. Es a mi parecer como mejor están, como podéis ver en las fotos, las torrijas son del día anterior, he dejado que sudarán, así se recubren de una capita de almibar dulce y suave, que las hacen supremas.
  • En mi caso empleé una sartén grande, pero si la que tienes es mediana o pequeña, no emplees mucho aceite, así la temperatura del aceite se mantendrá constante.

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