Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Tarta de galletas y chocolate, la de todos los cumpleaños.

  • 10 personas
  • Preparación fácil
  • 0,5 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
Receta de tarta de galletas

Ingredientes

  • Para la base de galletas: 2 paquetes de galletas rectangulares (cada paquete trae 35 galletas, así que unas 70), 250 ml de leche entera, 1 chupito de crema de orujo o crema de whisky y 1 cucharadita (tipo postre) de canela en polvo.
  • Para la crema de chocolate: 250 g. de chocolate negro 70%, 200 ml de nata líquida 35% MG y 100 g. de azúcar blanquilla.
  • Para la crema de vainilla: 4 yemas, 100 g. azúcar blanquilla, 50 g. de maicena (harina de maíz fina), 1/2 litro de leche entera, 50 g. de mantequilla, 1 vaina de vainilla, la piel de un limón y 1 ramita de canela.
  • Para la cobertura de chocolate y presentación: 100 g. de chocolate fondant y 50 g. nata líquida 35% MG. 3 cucharadas de cacao en polvo para espolvorear por encima de la cobertura.

Si hay una tarta de cumpleaños por excelencia esta es sin duda la tarta de galletas y chocolate. Es casi idéntica a la tarta de galletas alemana, la sueca y la de EEUU, y es que este clásico de las fiestas de cumpleaños gusta en todo el mundo. Además de ser muy sencilla y barata, entra en juego que todos, grandes y pequeños, participan en su elaboración pues no es necesario el horno en su preparación. La de tartas de galletas que habré hecho con mi madre e incluso, como veréis en las fotos, eran la actividad que más gustaba en los campamentos en los que trabajaba en verano, sobre todo porque terminaba con una batalla campal en la que todos salían untados de chocolate hasta las orejas.

La variedad de tartas de galletas es inmensa, en cada casa se cambia un ingrediente y se añade otro, algunas se hacen con licor, otras con canela, con crema por dentro, con mermelada, con muchos pisos o con pocos, las hay con el típico Flanin (a mí me gusta con crema pastelera casera), chocolates tipo Chaparro a la taza, chocolate con leche o directamente negro.  En EEUU la llaman “Chocolate Biscuit Cake”, y en Centro Europa tiene varios nombres para casi el mismo pastel, Kellerkuchen (pastel del sótano), Lukullus, Kalter Hund (perro frío), Kalte Schnauze (“hocico frío”), Schwarzer Keksbass (bajo de galletas negro), Hundeschnauze (hocico de perro), Wandsbeker Speck (tocino de Wandsbe”), Zebrakuchen (pastel cebra), Kalte Oma (abuela fría)… todas igual de ricas. De una manera u otra, hay un patrón base que es igual en todos los países, capas de galleta intercaladas por algún tipo de ingrediente cremoso.

Si tienes un cumpleaños que celebrar y estás buscando una tarta de cumpleaños fácil de preparar, no pienses más y decídete por la que presento hoy, un poco más fina de lo normal pero igual de deliciosa. El éxito de esta tarta está asegurado gracias a esa mezcla infantil de galletas, leche y chocolate, y un gran componente sentimental tan arraigado en la cocina como es la infancia. A por ella, ¡Seguro que acertáis!

Preparación de las cremas de relleno

Crema de chocolate

  1. Elegimos el chocolate a utilizar, yo uso uno con cacao al 70%, pero si os gusta con menos potencia podéis emplear la típica tableta de chocolate con leche, la que nos daban con el bocata a la merienda los días de fiesta. Recordad que lleva nata, con lo que el sabor a chocolate se diluirá pero tampoco queremos perder todo el sabor a cacao.
  2. Troceamos el chocolate, cuanto más fino quede mejor se fundirá. Calentamos el chocolate troceado al baño maría a fuego lento, casi tibio, sin dejar de remover con las varillas hasta que obtengamos una crema homogénea y suave. No debemos calentar el chocolate más de lo necesario, con 3-4 minutos será suficiente. Retiramos del fuego y dejamos que se temple. Si no queréis hacerlo al baño María, podéis emplear el microondas, fundiendo el chocolate en fracciones de un minuto para que no alcance mucha temperatura o se nos quemará.
  3. Hervimos la nata en un cazo y cuando esté caliente la volcamos encima del chocolate, mezclando bien para integrar los dos ingredientes. Dejamos enfriar totalmente para luego pasar a las capas de la tarta.

Crema pastelera o natilla densa de vainilla

  1. Lo primero es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche. Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco que luego nos amargue el postre. Abrimos la vaina de vainilla  y sacamos las semillas que reservaremos para añadir más tarde a la leche.
  2. Separamos un vasito de leche del total que vamos a emplear y lo reservamos. Calentamos el resto de la leche en un cazo a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Bajamos la temperatura y retiramos del fuego, añadimos las semillas de vainilla, la piel del limón y por último la canela en rama partida por la mitad. Dejamos todo en reposo infusionando durante 10 minutos.
  3. Mezclamos la maicena en el vaso de leche tibia y juntamos sin que tenga nada de grumos, si es necesario le pasamos la batidora o con unas varillas. Separamos las yemas de las claras. Ponemos las yemas en un bol y batimos con el azúcar hasta que espumee. Añadimos el vaso de leche con la fécula de maíz disuelta. Volvemos a batir hasta que no queden grumos, tiene que quedar una masa homogénea. Reservamos.
  4. Colamos la leche infusionada y la volvemos a añadir al cazo, calentamos a media ebullición y añadimos la crema del paso anterior. Lo vamos añadiendo poco a poco y mezclando con unas varillas o una cuchara de madera sin parar hasta que espese, no debe hervir en ningún momento, la textura de las natillas debe estar ligeramente espesa y sin grumitos. Es muy importante no dejar de remover pues puede llegar a quemarse o pegarse a la cazuela, el secreto como en casi todas las recetas es tener paciencia y no dejar de remover siempre para el mismo lado hasta que quede una crema homogénea.
  5. Añadimos la mantequilla para acabar de mantecar, hace más crema y le da brillo. Dejamos enfriar totalmente para empezar con la tarta. Ya tenemos casi todo listo, ahora viene lo más fácil.

Montaje final de la tarta de galletas, chocolate y vainilla

  1. Vamos a emplear un molde de 25 cm x 25 cm, perfecto para un tamaño de tarta normal. Si queréis hacer la tarta más grande necesitaréis más galletas, pero las mismas cantidades de crema son suficientes.
  2. Colocamos una primera capa de galletas empapadas en una mezcla de leche, crema de orujo (no lo añadáis si van a tomarla niños) y canela, cubrimos todo el fondo. Si fuese necesario romperemos algunas para cubrir los pequeños huecos.
  3. Cubrimos con una capa de crema pastelera. Volvemos a poner otra capa de galletas y cubrimos con la crema de chocolate. No escatiméis, pues al enfriar se contrae y queda más finita. Volvemos a cubrir con más galletas y cuando ya tenemos la última capa de galletas preparamos la cobertura de chocolate.
  4. Fundimos el chocolate en el micro en tandas de 1 minuto y dejamos templar, hervimos la nata y la añadimos al chocolate, integramos todo bien y cubrimos finalmente toda la parte superior de la tarta. Espolvoreamos con el cacao en polvo y la dejamos enfriar en la nevera.
  5. Esta tarta gana un montón de un día para otro, se asientan todos los ingredientes y se compacta mucho más. La galleta interior se empapa de todos los sabores de chocolate y vainilla. De todas formas una hora antes de comerla la sacamos de la nevera,  ya que se saborea mejor si no está muy fría.

Un espectáculo digno de saborear y que nos devolverá a la época en la que éramos niños. Os dejo con algunas fotos del taller de tartas del campamento de Entrimo (Ourense) dirigido por el gran Raúl Piñeiro y con la inestimable colaboración y ayuda de varias monitoras del campamento, Rubén Amorín y Loren. Salieron 10 tartas para todo el campamento, como podréis ver por las cazuelas las cantidades distan de las de la receta, pero si alguien los necesita se los paso sin problema…jaja.

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