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Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Risotto de calabaza y queso azul

risotto de calabaza

Info.

Ingredientes

  • Para la crema de queso: 100 gr. de queso azul (roquefort o cabrales)
  • 100 ml de leche
  • 15 gr de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de nuez moscada y sal (al gusto)
  • 1 calabaza de 1 kg
  • 300 gr de arroz de grano redondo especial risottos (Carnaroli o Arborio)
  • 1 cebolla mediana
  • caldo (de pollo o de verduras, 1 litro)
  • vino blanco (100 ml)
  • Romero fresco picado (o seco)
  • 1 guindilla (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra y sal (al gusto)

Risotto con calabaza y queso azul. Ya sabéis que las recetas con arroz son unas de las polivalentes en nuestra cocina. El arroz se puede preparar de multitud de formas completamente diferentes y en combinación con muchas otras cosas: puede formar parte de una deliciosa ensalada, acompañar un plato principal como guarnición o combinarse con carnes y pescado o incluso en platos completamente vegetarianos. Si hasta puede ser un magnífico postre.

Hoy vamos a hacer un risotto, que no es otra cosa que un plato originario del norte de Italia en el que se combina con queso, generalmente parmesano. Aunque nosotros le vamos a dar un toque diferente, sustituyendo esa variedad por queso azul e incorporando calabaza, al estilo del plato típico italiano risotto a la zucca.

En el blog podéis encontrar muchas recetas de risottos (de setas, con pulpo, al azafrán, con alcachofas y cordero, con boletus y langostinos (mar y montaña), con pera y gorgonzola e incluso con calabaza y queso de cabra). Hoy vamos a sumar una nueva combinación, un clásico risotto con calabaza y queso azul, donde iremos incorporando los ingredientes y añadiendo caldo para que no quede seco. Como es habitual, pero hacia el final de la receta añadiremos una crema de queso azul que le aportará una textura aún más melosa y un sabor con mucha personalidad.

Por cierto, aunque encontraréis la crema ya elaborada en vuestro supermercado habitual os recomiendo hacerla en casa vosotros mismos, es muy sencillo y rápido (no os llevará más de 15 minutos) y además podréis controlar su consistencia y su sabor, suavizando la crema si es demasiado fuerte o todo lo contrario…

Preparación de la crema de queso azul

  1. Ponemos una sartén antiadherente a fuego lento (3 o 4 sobre 10) y colocamos en el centro el queso azul. Id moviéndolo poco a poco con una espátula o una cuchara de madera para que se derrita.
  2. Cuando el queso comience a derretirse (quizás haya que ayudar un poco a que se deshaga con la espátula) echamos la leche, podéis comenzar con 50 ml y añadir más si comprobáis que no es suficiente, todo depende de lo densa que queráis la crema; pensad que la vamos a incorporar al arroz más adelante, así que no es necesario que sea muy espesa.
  3. Removemos continuamente para favorecer que el queso y la leche se mezclen y que los grumos se deshagan. Incorporamos un chorro de aceite de oliva virgen extra (AOVE) y seguid removiendo, siempre con el fuego bajo.
  4. Cuando el queso, la leche y el aceite se hayan mezclado bien añadid, si queréis suavizar la textura y el sabor de la crema, una pequeña cantidad de mantequilla (en torno a 15 gr), y seguimos removiendo hasta que se incorpore completamente.
  5. Cuando tengáis una crema uniforme, espolvoreamos la nuez moscada y removemos un par de minutos más. Probamos y rectificamos de sal si es necesario.
  6. Retiramos la crema del fuego a un bol o similar, la emplearemos al final de la receta del risotto. También puede emplearse para acompañar otros platos.

Preparación del risotto de calabaza y queso

  1. Cortamos la cebolla y picadla muy fina. Escogemos una cazuela lo suficientemente grande como para cocinar todos los ingredientes, echad un chorro de aceite de oliva virgen y sofreímos la cebolla hasta que esté dorada y blanda, a fuego medio (4 o 5 sobre 10).
  2. Pelamos y picamos la calabaza en dados pequeños, si queréis que se deshagan completamente entre el arroz hacedlos de menos de un centímetro, de lo contrario aumentad un poco su tamaño. Hay a quien le gusta encontrarse los trozos de verdura mientras come, vosotros decidís.
  3. Calentamos el caldo de pollo, quizás no os haga falta todo, depende del tiempo de cocción del arroz. En cualquier caso si os quedáis sin él no hay que preocuparse, siempre se puede añadir agua.
  4. Picamos la guindilla muy fina. Añadimos a la cebolla la calabaza, la guindilla picada, un puñadito de romero y sal. Removemos bien y dejamos que se rehogue unos 3 minutos.
  5. Incorporamos el arroz y removemos otra vez para que se mezcle con el resto de ingredientes. Rehogadlo todo un minuto o dos.
  6. Echamos ahora el vino (medio vaso o algo menos), removemos y subimos el fuego un punto o dos para que se evapore durante un par de minutos.
  7. Ponemos de nuevo a fuego medio y vertemos el caldo hasta que cubra el arroz. Removemos despacio y dejad que comience a hacerse. Cada vez que absorba el caldo hay que volver a a cubrirlo con él, si se acaba, echad agua (comprobamos entonces cómo va de sal). Dependiendo sobre todo del tipo de arroz, la cocción puede tardar de 15 a 30 minutos. Vamos probando poco a poco y añadiendo caldo o agua cuando sea necesario. Pensad que buscamos un aspecto caldoso y no seco.
  8. Cuando tengáis el arroz justo en el punto que queréis, añadimos la crema de queso y removemos para mezclar muy bien de manera que quede uniforme. Probamos para rectificar de sal si es necesario y servimos enseguida, antes de que comience a secarse…

Listo. Lo mejor es comerlo inmediatamente, el risotto está especialmente rico en cuanto acaba de hacerse y todavía tiene ese aspecto caldoso tan característico.

Como veis que el arroz es una fuente inagotable de recetas y de posibilidades, además, al prepararlo de esta manera con caldo y poco a poco, va absorbiendo el sabor de los demás ingredientes y está delicioso. De rechupete.

No os perdáis ningún detalle con este paso a paso de la preparación en fotos de la receta de risotto de calabaza y queso azul

Consejos y recomendaciones

  • No compréis cualquier arroz, intentad comprar un arroz especial para risottos. En los ingredientes yo os sugiero dos, pero podéis comprar la marca que queráis. El arroz estará en su punto cuando al cortarlo esté tierno por fuera y con un punto más duro por dentro. Podéis probarlo también, así notareis que está al dente.
  • El queso, sea del tipo que sea, lo añadiremos al final. Apartad la cazuela del fuego y mezclarlo removiendo suave, el objetivo es que el queso se deshaga con el propio calor que aún conserva la cazuela.
  • El risotto no debe quedar suelto. Al contrario, los granos de arroz han de quedar ligeramente ligados unos con otros y con una sensación de cremosidad, pero sin ser caldoso.
  • El caldo debe añadirse siempre caliente y cazo a cazo, a demanda del arroz. Os recomiendo que lo pongáis a calentar justo cuando empecéis a pochar la cebolla. Al principio debéis añadir el caldo suficiente como para que el arroz quede cubierto, pero no flotando, y luego vamos añadiendo cazo a cazo a medida que el arroz vaya absorbiendo el anterior.
  • Durante todo el tiempo de preparación, hay que remover el arroz, para ayudar a que suelte el almidón y evitar que se agarre al ir quedando sin líquido.

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