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Recetas de postres y dulces

Tarta de queso fácil

  • 10 personas
  • Preparación fácil
  • 0,5 €/persona
  • Tiempo de preparación: 25 minutos
Receta de tarta de queso

Ingredientes

  • 25 galleta tipo desayuno (vuestras preferidas)
  • 100 g de mantequilla.
  • 200 ml o 260 g. de leche condensada
  • 1 sobre y medio de gelatina neutra Royal (15 g)
  • 300 g queso cremoso tipo Philadelphia.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 2 cucharadas de azúcar para montar la nata
  • Agua caliente para la gelatina (1 vaso de unos 25 ml)
  • 200 g de confitura de frambruesas o de vuestra mermelada preferida.

Esta tarta fue la primera que preparé (a los 12 años) con mi madre y mi hermana. Es una tarta super sencilla que puede hacer cualquiera que se atreva con la repostería, su preparación no tiene nada del otro mundo y os aseguro que su sabor es delicioso. El amigo Carlos Noceda pudo probarla en directo y llevarse una tartera para compartirla con su hija Alicia, creo que no quedo nada.

El pastel de queso es uno de los postres más comunes del mundo y, quizás, uno de los más antiguos en el que utilizan lácteos diferentes de la leche. El primer registro que hace mención al pastel de queso viene de la antigua Grecia. Aunque la historia de este pastel empieza con “Marcus Porcius Caton“, escribió la receta para uso religioso, “Libum y placenta“, siendo placenta la receta que más se parece a la actual, pero el que llevó este postre a su fama mundial fue William Lawrence de Chester (1872 New York) a él se le ocurrió una manera de hacer un queso más cremoso parecido al queso francés, Neufchatel. Seguramente os suena con el nombre de “Philadelphia” que en 1912, James Kraft comercializó por todo el mundo.

Para que la tarta sea un éxito le he añadido fresas de calidad, pero podéis emplear la mermelada o confitura que más os guste, admite un montón de variaciones, melocotón, fresas, frutos del bosque, naranja amarga, mango, pera, limón, … la fruta es la aliada de esta tarta de queso. El otro truco de este postre es un sobre de gelatina neutra, lo podéis comprar en cualquier supermercado o tienda de confianza, hará que quede con la textura exacta. Como no vais a utilizar horno lo único que necesitáis para esta tarta es prepararla de un día para otro. Necesita unas 10 horas en la nevera para que salga perfecta y lo más fundamental es que os guste el queso.

Preparación de la Base (La típica de la tarta de queso)

  1. Derretimos la mantequilla (usamos el microondas, es más rápido). Con la picadora trituramos las galletas (sino tuvierais, en un trapo de cocina echamos las 25 galletas y las envolvemos para luego machacarlas con una cuchara o algo pesado, no queda tan fino pero sirve igual) y añadimos por encima la mantequilla derretida.
  2. Cogemos la mezcla de mantequilla y galletas y la repartimos por la base de un molde desmontable grande. Apretamos contra el fondo con la ayuda de una cuchara o con los dedos. Introducimos en la nevera mientras hacemos la crema de queso.

Preparación de la crema de queso

  1. En un bol introducimos las dos tarrinas de crema de queso Philadelphia. Añadimos 1/2 bote de leche condensada y mezclamos con la batidora.
  2. El paso más complicado viene por el tema de la gelatina: Vaciamos el contenido de un sobre de gelatina neutra Royal en un bol que esté seco. De 300 ml de agua (1 vaso y medio) de agua fría, separamos una tacita y la añadimos a la gelatina. Ponemos el resto del agua en un cazo al fuego hasta ebullición (o al micro directamente 2 minutos). Retiramos y vertemos el agua en el recipiente donde se había dejado la gelatina. Removemos hasta su completa disolución y mezclamos con la crema de queso y leche. Batimos ligeramente toda la mezcla para que quede homogénea y sin ningún grumo.
  3. Montamos la nata. El mejor consejo, que todos los ingredientes estén fríos. Al contrario que en el merengue (que debe estar a temperatura ambiente) la nata debe utilizarse fría. La nata, el azúcar y el recipiente deben estar recién salidos de la nevera. Batimos el azúcar y la nata con las varillas hasta que quede compacta. Os aseguro que con el truco del frío sale perfecto.
  4. Mezclamos la nata montada con la mezcla del queso pero de manera suave. Utilizamos mejor una espátula de madera o silicona para que no baje la nata.
  5. Sacamos el recipiente con la base de galleta de la nevera y echamos la crema de queso. Volvemos a introducir en la nevera unas 3-4 horas.

Preparación y montaje de la cobertura de confitura

  1. Si tenéis confitura ya hecha mucho mejor, yo antes preparaba una de moras en verano que estaba deliciosa pero está vez es con mezcla de frambuesas y arándanos. Las 2 muy ricas. Aquí elegir la que más os guste.
  2. Echamos en un cazo la confitura o mermelada y 2 cucharadas de agua. Calentamos de manera suave hasta que se forme un sirope. Apartamos del fuego y en el mismo recipiente donde esta la tarta de queso ya fría echamos el sirope de manera homogénea (como está líquido es bastante fácil). Y otra vez a la nevera durante unas horas, debe estar muy fría para su degustación.
  3. Esta tarta la podemos acompañar de nata montada, de nuestro helado preferido o de un buen café o té.

Y aquí tenéis queridos/as amigos/as, una tarta deliciosa a buen precio y sobre todo muy sencilla.

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