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Croquetas de bacalao

  • 6 personas
  • Preparación media
  • 1,5 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 60 minutos
Receta de Croquetas de bacalao

Ingredientes

  • 3 cucharadas de harina
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 750 ml de leche entera
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
  • 1 lomo de bacalao desalado: unos 200 g aproximadamente (también pueden ser migas de bacalao desalado, de calidad)
  • 1 cebolla grande
  • Aceite de oliva virgen extra suave (para la fritura)
  • 3 huevos
  • 100 g de pan rallado que más os guste

Croquetas de bacalao. ¿A quién no le gustan las croquetas? Esta deliciosa masa de bechamel con carne, pescado o cualquier ingrediente que se te ocurra, rebozado con pan rallado, huevo y fritas en abundante aceite de oliva bien caliente hacen las delicias de cualquiera. Y si las acompañas con una cerveza bien fresquita… puede ser un planazo, con o sin amigos.

Muchos de vosotros me habéis comentado casi con pena, que nunca os salen las croquetas. La receta que os presento hoy es infalible, salen sí o sí. Además encontraréis trucos y consejos para que las croquetas os salgan casi perfectas. No dudo que las más ricas son las croquetas de nuestras abuelas o madres pero para mí, quizás, las mejores sean las de mi madre Rosa, así que aquí tenéis su receta de croquetas de bacalao, es la que hacemos desde pequeños mi hermano y yo en casa. Y como es lógico la práctica ayuda mucho, pero aunque las preparéis por primera vez, salen, el punto especial de mi madre no lo vais a conseguir, ni siquiera yo las hago igual que ella. Pero están muy pero que muy buenas igualmente.

Se avecina la Semana Santa y la época del año donde las recetas de pescado con bacalao triunfan. En casa somo muy de bacalao y de croquetas con lo que es un buen momento para hacer unas sabrosas croquetas de bacalao caseras. Si aún así leyendo esta receta queréis probar otro tipo de croquetas, os aconsejo algún sitio donde las he preparado. En Madrid después de mucha investigación y croquetear por muchos barrios, os recomiendo las croquetas de “la Taberna del 9” (en Malasaña), las fabulosas de “la Tabernilla del gato Amadeus” (en Moncloa) o la variedad de “Javier Martín” (en La Latina). Y no me olvido de Ourense, “El rey del Jamón” (Lepanto 13) es una institución.

Como veis las croquetas son universales, torreja (en Argentina), kroket (en Holanda), korokke (en Japón), croquette (en Francia, sus inventores, gracias a su famosa bechamel), Krokette (en Alemania, aunque son con una crema de patata)… Todo el mundo ha adoptado esta receta y la ha hecho suya. Disfrutad de una de las tapas más famosas en cualquier lugar de España. En el blog tenemos una gran variedad de croquetas en nuestras recetas de aperitivos, perfectas como un primero o incluso como una cena de rechupete.

Preparación de las croquetas de bacalao

La suavidad, la composición y el sabor crujiente es lo que da a las croquetas su toque. Cada característica es importante.

  1. Lo fundamental para la suavidad es hacer una buena bechamel, la base que decide si estas van a estar buenas o no. La harina en la bechamel hay que freírla bien en la grasa para que no sepa a crudo, pero sin pasarse. No os paséis, no queremos un fondo oscuro pues así espesará menos la bechamel.
  2. La bechamel no debe quedar muy líquida, porque las croquetas con una masa demasiado líquida pueden explotar en la fritura y no queremos problemas en este tema.
  1. Se pueden hacer con cualquier resto (como por ejemplo, la carne del cocido o restos de pollo), jamón picado, gambas, queso… las combinaciones son infinitas. En esta ocasión las haremos de bacalao.
  2. Para ello ponemos bacalao a remojo durante 30 horas para quitarle la sal (si utilizas bacalao fresco no hace falta, aunque no te saldrán igual de sabor). Pasado este tiempo lo secamos y desmigamos.
  3. Introducimos en una sartén dos cucharadas de aceite y cuando este caliente echamos 1 cebolla muy picada. La pasamos unos 10 minutos a fuego medio hasta que quede dorada y añadimos el bacalao desmigado. Rectificamos con sal y pimienta.
  4. Continuamos removiendo hasta que nos quede una masa espesa que se despegará de la sartén o cacerola al remover. Hay que tener paciencia pues es necesario cocer la masa bastante rato, hasta que esté considerablemente espesa y se despegue de las paredes de la sartén al remover.
  5. Mezclamos el relleno de las croquetas con la bechamel. En una fuente engrasada con mantequilla y espolvoreada con harina echamos la masa de croquetas y dejamos enfriar un día en la nevera. Así la masa tira más y se manipula mejor.
  6. En este punto podemos hacer dos cosas, freírlas para disfrutarlas en el momento o congelarlas para poder hacerlo cuando queramos. Admiten la congelación perfectamente, sólo tendremos que retirarlas del frigo y ponerlas directamente a freír, sin descongelar, con el aceite bien caliente, cuando queramos prepararlas. Si sois pocos en casa como es mi caso os recomiendo el tema de la congelación.
  7. Para el empanado, cuando esté la masa fría, se les da forma con dos cucharas o con la mano. Formamos las croquetas con las manos, dándoles la forma que más nos guste, la ovalada y alargada más tradicional, o redonditas como he hecho en esta ocasión. Las pasamos por huevo batido y luego por pan rallado.
  8. Dejamos una hora en la nevera, sacamos de la nevera pasado el tiempo y dejamos secar un poco las croquetas antes de freírlas para que el rebozado se resequen un poquito.
  9. En una cazuela de paredes altas, calentamos abundante aceite de oliva virgen extra suave, para freír. Vamos cocinando las croquetas a fuego alto, regulando la temperatura para evitar que se nos quemen. Retiramos a un plato con papel absorbente, para eliminar el exceso de aceite y servimos directamente, recién hechas.

Lo mejor es probar esta receta de croquetas de bacalao de mi madre justo al salir de la sartén, donde casi se desparrama la bechamel con el bacalao. Cuidado que os quemaréis, el que avisa no es traidor. Aunque en casa también nos gustan igualmente frías, por eso suelo preparar siempre el doble de cantidad.

Son perfectas como aperitivo para cualquier comida o cena familiar, acompañadlas de una ensalada constituyen un plato completo estupendo. Están de muerte, finísimas y con un sabor maravilloso, no dejéis de prepararlas, os encantarán.

No os perdáis ningún detalle del paso a paso de esta receta de croquetas de bacalao de mi madre Rosa, en las siguientes fotos, veréis sus manos expertas en acción.

Consejos y recomendaciones para unas croquetas de bacalao perfectas

  • Cuando retiramos la crema del fuego y la vertemos en una fuente. Lo mejor es que dejemos que se enfríe la mezcla y taparla con papel transparente. Guardad la crema en el frigo, lo mejor será que la dejemos de un día para otro, para que se solidifique, así será más manejable para poder preparar las croquetas.
  • Para congelar croquetas, colócalas en una fuente (sin amontonar, las metemos al congelador y al cabo de 12 horas y que estén como piedras, sepáradlas y consérvadlas en una bolsa de plástico limpia y cerrada.
  • Para freírlas no es necesario descongelarlas. Se fríen, en aceite muy caliente, en 2 minutos moviendo la sartén en vaivén para no tener que tocarlas.
  • El bacalao fresco no da el mismo sabor, así que mejor salado. Podéis comprar un lomo de calidad y desmigarlo, aunque lo mejor es comprar unas migas de bacalao (las venden así en el supermercado) ya desaladas y tendréis unas croquetas estupendas.
  • Debemos batir muy bien los huevos, dale caña durante unos minutos con las varillas o un tenedor. Es fundamental que no te queden partes de clara sin batir bien, ya que se quedarían adheridos a la croqueta y caerían al pan rallado al rebozar las croquetas, queremos un rebozado perfecto.
  • Si no queréis que la parte de abajo de la croqueta quede poco crujiente, lo mejor es prepararlas redonditas y de un tamaño más pequeño. También si al acabar la fritura empleas un colador grande para apoyar las croquetas en el plato evitamos que la propia grasa que sueltan pueden terminar ablandándolas por el lado que apoyan en el papel absorbente.

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