Recetas de rechupete

Recetas de ensaladas y verduras

Crema de zanahorias y calabaza caramelizada

  • 4 personas
  • Preparación super-fácil
  • 0,6 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
Receta de crema de zanahorias

Ingredientes

  • 8 zanahorias y 300 g de calabaza
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 patatas (cachelo gallego)
  • Sal fina y pimienta negra recién molida (al gusto para la crema)
  • 2,5 g de bicarbonato sódico. La punta de un cuchillo.
  • 1 cebolla y 1 puerro
  • 1 litro de caldo de ave o verduras. Si no tenéis con agua en la misma medida.

Las cremas de verduras nos ofrecen todas las ventajas nutricionales de estos saludables alimentos y además constituyen uno de los platos más reconfortantes con los que combatir el frío del invierno. Esta receta de hoy es doble, ya que por un lado os explico la versión tradicional, la de toda la vida, y por otro la evolución, una receta más moderna donde potenciamos el sabor al máximo.

Iñigo Aguirre del blog Umami Madrid es el culpable de que haya gastado un bote de bicarbonato en menos de un año, y que tenga leche el polvo para preparar mi siguiente receta en casa. No sé de donde saca este chico tiempo para investigar sobre cocina pero su blog es de esos que no te deja indiferente y aunque no os guste la comida asiática no debéis dejar de visitarlo (pero os aviso que es para cocinillas experimentados). Espero que os guste la receta, probadlas en sus dos versiones y ya me contaréis. ¡Otra rica forma de comer verdura a diario!

Preparación de la crema de zanahorias y calabaza de manera tradicional

  1. Pelamos el puerro y troceamos en dos. Una de las partes la picamos y añadimos a una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Doramos a fuego lento durante 5 minutos.
  2. Mientras tanto lavamos, pelamos y troceamos la calabaza, las zanahorias y las patatas. Añadimos todo a la misma cazuela con el puerro y espolvoreamos con el bicarbonato, sólo es necesario la punta de un cuchillo (unos 2 gramos). Removemos todo bien y rehogamos durante 10 minutos a fuego medio. Añadimos un litro de caldo (verduras o ave) o agua y dejamos cocer hasta que esté todo blando, una media hora a fuego medio alto es suficiente.
  3. Salpimentamos y trituramos hasta conseguir una textura cremosa, una crema ligeramente espesa y ya la tenemos lista para servir bien caliente. La textura tiene que ser de crema, si nos queda un poco gorda podemos añadirle un poco de leche entera.
  4. Elegimos un bonito plato hondo, añadimos una cucharada generosa de crema bien caliente, espolvoreamos con una pizca de sal maldon y colocamos en el medio un poco de puerro frito encima, el puerro le va genial y es super sencillo de preparar. Lo cortamos en juliana fina, es decir en láminas similares y freímos en una sartén con aove caliente hasta que tengan este color dorado tirando a tostado y quede crujiente al comerlo. Lo sacamos de la sartén y ponemos sobre papel absorbente.
  5. Otra opción es hacer picatostes, crutones o crotones de pan frito, incluso podéis darle un rico sabor a ajo (yo suelo tener en la nevera un bote de cristal con dientes de ajo y aceite de oliva virgen extra, ese aceite conserva los dientes de ajo y además queda aromatizado con ese sabor, truco del almendruco). Si os animáis con los picatostes, sólo hay que cortar las rebanadas de pan en cuadros pequeños o cubos más o menos iguales, añadimos un poco de aove a una sartén. Freímos hasta que estén dorados y los colocamos sobre papel absorbente.

Os aseguro que es un plato de diario, muy sencillo y fácil de cocinar. Una receta de diez puntos para comer verdura entre semana, un plato base para recetas más complicadas o incluso un método eficaz para que vuestros niños/as coman verdura.

Preparación de la crema de zanahorias y calabaza al estilo Umami Madrid

  1. Para preparar la crema a su manera debemos tener una olla expres, una licuadora, y casi todos los ingredientes que hemos empleado en la anterior crema (500 gr. de zanahoria o calabaza pelada, 80 gr. de mantequilla fundida, 7.5 gr. de sal, 2.5 gr. de bicarbonato, 600 gr. de la misma verdura licuada), sólo que sustituiremos el aove por mantequilla y no vamos a emplear patata y puerro para darle consistencia a la crema, no hace falta. La manera de complementar la crema es igualmente con puerro frito o los picatostes, aunque Iñigo recomienda su toque asiático, un poco de jugo de lima, pimienta negra recién molida y cilantro bien picado. El cebollino, como no, también le va de muerte.
  2. Lavamos, pelamos y troceamos la calabaza y zanahorias en piezas de unos 5 cm. Añadimos todo a la olla expres, debe cubrir toda la superficie del fondo de la olla, sin que nada quede superpuesto en otra capa superior. Añadimos la mantequilla líquida (un simple minuto en el micro es suficiente) y espolvoreamos con el bicarbonato y sal. Removemos todo bien y tapamos la olla,
  3. Subimos el fuego hasta que pite (y por tanto haya alcanzado el máximo de presión, 15 psi). Bajamos el fuego al mínimo y dejamos cocer entre 20 minutos (suficiente) y 50 minutos si buscas una caramelización extra. A media cocción agitamos un poco la olla para que se caramelice uniformemente la verdura. Apartamos del fuego, dejamos que repose 10 minutos y enfriamos la olla bajo un chorro de agua fría y abrimos.
  4. Licuamos los 600 g de verduras y añadimos a la olla, tenemos que rebajarlo con un líquido para convertirlo en una crema. El zumo o jugo lo vamos a emplear para la crema pero toda la fibra la empleé para una tarta de zanahoria y calabaza, no se os ocurra tirar la pulpa pues os puede servir para otra muchas recetas, incluso como base de unas lentejas o un potaje.
  5. La propia verdura licuada rebaja la densidad sin nada de fibra que lo espese, potenciando aún más su sabor. Trituramos y calentamos hasta que vuelva a hervir, rectificamos de sal y añadimos algo más de mantequilla si queremos darle más untuosidad. Si te gusta un poco más ligera, añadimos agua hasta conseguir la consistencia que quieras.
  6. Elegimos un bonito plato hondo, añadimos una cucharada generosa de crema bien caliente.

En resumen, una crema concentrada de sabor a zanahoria y calabaza: Cocida en sus propios jugos, luego, se evaporan los jugos y se concentra y se carameliza en mantequilla, triplicando su sabor. Al final añadimos el jugo licuado de las mismas verduras con lo que cuatriplica su sabor. Digna del mejor restaurante de vuestra ciudad y ahora de vuestra casa.

Consejos y recomendaciones

  • Podéis tener la crema preparada del día antes y calentarla justo cuando vengan los invitados a comer o cenar. El crujiente de puerro no os llevan más de 5 minutos, así podéis emplear el tiempo en otras cosas.
  • El gran truco de estas dos recetas es que al añadir bicarbonato los vegetales “sudan” gran parte de su jugo, se cuecen en este sin perder nada de sabor y al evaporarse se terminan por caramelizar (o maillarizar) dorándose en la mantequilla. El resultado es una verdura con un sabor intenso.
  • Si probáis esta técnica que emplea Iñigo con ajo no hace falta usar bicarbonato porque este ya es alcalino – por eso, al hacer encurtidos de ajo, reacciona con la base ácida y coge un color verde muy sorprendente – y aterrador si no lo sabes, tanto que puede que ni lo pruebes por si se ha estropeado.

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