Recetas de rechupete

Recetas de ensaladas y verduras

Coliflor gratinada al horno con bechamel

  • 4 personas
  • Preparación fácil
  • 0,80 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
Receta de coliflor gratinada con bechamel

Ingredientes

  • 1 coliflor
  • 150 gr. de panceta salada
  • 1 diente de ajo
  • Un poquito de perejil fresco y picado
  • Medio vaso de leche entera
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
  • 500 ml de leche, 75 gr de harina, 75 gr de mantequilla, nuez moscada, sal y pimienta (para hacer la bechamel)

Os invito a cocinar un plato sano, sencillo y apto para todos aquellos que no salen huyendo cuando en casa se dice “¡Hoy coliflor!”. Hace poco que a mi padre le han regalado las últimas coliflores de la temporada (acaba a finales de marzo pero las mejores son las de este mes), aunque no os preocupéis, las tendremos durante muchos más meses en todos los mercados de España pero ahora es cuando está más barata. Aunque podemos encontrarla desde noviembre a marzo recordad comer productos de temporada, ya que es la mejor forma de alimentarse sin perder las mejores propiedades de frutas y verduras y al precio más barato.

La coliflor es una verdura procedente de las regiones del Mediterráneo oriental, en concreto del cercano oriente (Asia Menor, Líbano y Siria). En la antigüedad no era consumida como alimento, se utilizaba para tratar algunas enfermedades como el dolor de cabeza o la diarrea, no sé si es efectivo aunque no es la mejor verdura para temas de gases, ya os aviso. Los primeros en cultivarla para el consumo diario fueron los romanos que luego la extendieron a todo el  Mediterráneo. Fue en el siglo XVI cuando su cultivo llegó a Francia e Inglaterra y de ahí al resto de Europa, aunque no llegó de manera extensiva a España hasta el siglo XVII. En nuestro país variedad más común y consumida es la Coliflor blanca. Su color blanco se debe a que los agricultores unen por encima de la mata las hojas verdes que la rodean impidiendo así la entrada del sol e inhibiendo el desarrollo de la clorofila, pigmento que les confiere su color verde.

Esta receta se puede tunear con los ingredientes que más os gusten. La podéis hacer en crema o puré, cocida con la panceta como en este caso o con un picadillo de chorizo o trocitos de jamón. Cambiad la bechamel por vuestro queso preferido, incluso a la hora de gratinar con la bechamel, añadidle el queso para que quede más cremosa. La verdad es que así os aseguro que te triunfa en casa, un plato sano y que a los niños les encanta. Espero que os guste y la preparéis en casa.

Preparación de la coliflor gratinada

  1. Comenzamos por trocear la coliflor en los distintos gajos o ramilletes que la componen, dejando tan solo un poco de tallo (lo justo para que no se deshagan), como podéis ver en la foto.
  2. Los lavamos bien y los ponemos a cocer en una cazuela grande con agua hirviendo y salamos al gusto. Para mitigar el olor desagradable que puede llegar a generar su cocción, añadimos medio vaso de leche al agua. Con este truco haremos que el aroma sea casi inapreciable. Cocemos durante 15 minutos y reservamos los ramilletes de coliflor.
  3. Cortamos la panceta salada en pequeños trozos y la salteamos en una sartén junto con un diente de ajo bien picado. No hace falta aceite pues la panceta ya va a soltar parte de su grasa, con 5 minutos sería más que suficiente para tener listo nuestro refrito. No añadimos sal ya que la panceta aporta suficiente.
  4. En esta receta hemos utilizado unas cazuelitas de barro de “ración”, pero podéis usar una bandeja grande de horno en su lugar. Si en casa sólo sois uno o dos las raciones individuales son más prácticas.
  5. Preparamos ahora la bechamel.
  6. Precalentamos el horno 5 minutos a 180º C. Ponemos la coliflor en la cazuelita o fuente, vertemos por encima el sofrito de panceta y cubrimos todo con la bechamel.
  7. Horneamos 7-8 minutos a 180º C en la zona media del horno con el calor arriba, abajo y aire. En los minutos finales le damos un toque de gratinado con el grill durante 4 minutos en la parte superior del horno.
  8. Es un plato que se recomienda comer calentito, para aprovechar la cremosidad de la bechamel tan pronto sale del horneado y nos reconforte en los días de frío. La podéis tomar tanto como primer plato o como única comida para una cena ligera. Congela perfectamente, así que si os apetece hacer cantidad no hay problema, ya que luego podéis conservarla en recipientes aptos para congelar y tenerla lista para otra ocasión. Recordad descongelar el día anterior y en la nevera.

Una receta sencillísima y de un resultado espectacular. Ahora a cocinar y… ¡buen provecho!

Consejos y recomendaciones

  • Los platos con coliflor se caracterizan por el intenso “aroma” (más bien pestazo) que desprenden durante su cocción. Por esta razón la coliflor puede resultar desagradable para muchas personas, y en particular para los niños. Por eso en esta receta os recomendamos añadir un poco de leche en la cocción para mitigar gran parte del olor. Otro truco que se puede emplear es añadir una patata o una manzana. Eso sí, a pesar de los trucos, si se va a cocer la coliflor se aconseja no tapar la cazuela porque su intenso aroma puede llegar a afectar al sabor.
  • Una vez en casa la coliflor ha de conservarse en el frigorífico envuelta en una bolsa de plástico perforada. De este modo puede conservar sus cualidades nutricionales durante una semana. Se aconseja no lavarla hasta el momento en el que vaya a ser consumida.
  • Es una gran fuente de vitamina C, fibra, ácido fólico, magnesio, potasio y calcio, y cuenta también con propiedades antioxidantes que ayudan a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

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